Con esta técnica se consigue sostener las distintas capas inferiores de un talud, aportando una gran resistencia al deslizamiento tectónico. Se produce una fuerza continua, el movimiento natural de las placas y absorbe la tensión de forma homogénea evitando que se resientan las potenciales fracturas del talud.
La colocación consiste en la perforación e inserción o autoperforacion de una barra de acero que puede tener desde 2 a 20 m de profundidad. Se anclan con resinas y aditivos cementosos o presión de los mismos, se pueden tensar con cables de acero en superficie y pueden ser sistemas activos o pasivos. |